Toda dependencia es ausencia de libertad. Ni poca ni mucha; es ausencia total
Empezaste una relación muy bonita, estabas enamorada y feliz. Ibas cediendo en ciertos aspectos y moldeándote sin darte cuenta, al gusto de tu pareja. Pero no te importaba porque no era para tanto. Total, si mi pareja está feliz ¿Qué más quiero?
Tu pareja te lo pedía de manera consciente o inconsciente, ahí no vamos a entrar, pero te lo hacía saber. Este ceder con el paso del tiempo te requiere cada vez más esfuerzo y cada día es más agotador, porque te estás negando el Ser Tú. Al negarte, tu misma cedes todo tu poder a la otra persona porque te está exigiendo lo que ya le diste en un principio, y cada vez quiere más. ¡Es su bienestar! Cediste tus pensamientos, tus emociones, tu cuerpo y hasta tu alma.
Y ahora te sientes vacía, enfadada y con la autoestima por los suelos; y además, haces culpable a tu pareja de esto. Ahora sale la rabia, la impotencia y la frustración de lo que permitiste, y le sigues haciendo culpable de tu estado. Entonces puede ser que continúes con tu pareja y con esa frustración interna; o que sea una pauta que se repita en todas tus relaciones.

Otro caso puede ser la dependencia emocional hacia los padres. Sientes la necesidad de agradarles en todas tus decisiones, e incluso depende de su aprobación emocional que lleves a cabo tus proyectos de vida. También condiciona tu futuro profesional.
¿Te dedicas a lo que te gusta, lo que te llena y te hace disfrutar o te dedicas a lo que les gusta a tus padres?
Aquello que ellos no pudieron ser y tú te sientes obligada a serlo por fidelidad familiar. Incluso te da miedo. A veces puede ser inconsciente: tener más éxito que tu madre o que tu padre a nivel profesional te haría sentir culpable, sientes una fidelidad hacia ellos. En ese aspecto, nada sana. También puede ser que repitas pautas familiares desde la dependencia emocional.
Esta fidelidad familiar te lleva a un malestar emocional y hace que te encuentres en la cuerda floja. Este sentimiento hacia ellos o ellas, o a uno/a de ellos, se puede proyectar en cualquier ámbito de tu vida y poco a poco se va trasformando en frustración, pena o rabia. Porque no estás en coherencia contigo misma, piensas una dirección y sientes otra. No estás alineada con tu Ser.

Sin duda, esto es una historial mental propia donde ellos no tienen nada que ver
No hace falta decir que toda madre y padre quiere la felicidad para sus hijos o hijas.
La dependencia emocional está muy extendida. Podemos hablar del ámbito laboral. ¿Cómo te sientes en tu trabajo? ¿Cómo te sientes con tus compañeros o tus jefes? Y si eres una profesional autónoma, ¿Cómo te sientes con tus clientes?
En cualquiera de los casos, ¿sientes o piensas que tienes que moldearte (muchas veces es inconsciente) a tu entorno para “encajar, agradar y así tener éxito” a un precio tan alto que tu autoestima se va arrastrando?
Y podría seguir con la dependencia emocional extendida en los diferentes tipos de relaciones. Sabes que son relaciones tóxicas. Pero no me voy a extender más.
Piensa un momento. Si pudieras ser tú en todos los aspectos de tu vida, tener TU libertad para SER en todos los ámbitos, aspectos y facetas de tu vida, dando como resultado un éxito total con tu propósito ¿Lo harías?
Tu autoestima te habla, escúchala.
Recuerda que eres Luz, Amor y Libertad.

Resumiendo, te voy a dar unos tips para que rompas esa dependencia, si así lo deseas, y vuelvas a ser tú, desde tu centro.
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- No busques al culpable ahí fuera. Si alguien te hizo sentir mal es porque se lo permitiste. Le diste tu poder. Te has creído lo que te han dicho. Si estás en tu centro y sabes quién eres, nada de lo que te digan te puede hacer tambalear, y menos creértelo.
- Normalizar una situación que te genera ansiedad no es sano.
- Tu responsabilidad hacia ti misma es tu paz, nada más.
- Sé coherente. Estate alineada con lo que sientes, con lo que piensas y con lo que haces, así tu cuerpo no sufrirá. Ves en una sola dirección.
- Busca y disfruta de lo que haces.
- Y por último y no menos importante: SONRIE, SONRIE Y SONRIE
Recordatorio: Aquí no hay culpables porque no tiene que haber culpa. La cadena emocional que has creado se puede romper en cuanto tú lo decidas. Has creado esta dependencia por una carencia que sientes en ti. La persona o personas de las que te haces dependiente te muestran lo que te has de trabajar: son tus espejos. Por eso, puede que te sientas frustrada y enfadada al ver lo que no te gusta. Pero como siempre, puedes decidir cambiar esta situación y tener delante el espejo que te gusta.
No hay culpables, solo aprendizajes.
¡SÉ TU DECISIÓN!
Y como siempre te digo, sé amable, respetuosa, cariñosa y tolerante contigo en este proceso.
¡Eres Luz, Amor y Libertad!
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